Megan Maxwell – 2010

Te esperare toda mi vidaSipnosis

¿Qué ocurriría si una mujer de siglo XXI, como tú, viajara en el tiempo al siglo XVII? Averígualo sumergiéndote en las páginas de esta novela de la mano de Montse y sus dos amigas, Julia y Juana; unas españolas afincadas en Londres. Una rifa, un premio, un viaje, una ciudad: Edimburgo. Tierra de leyendas y escoceses. Allí, en aquel momento, en aquel lugar, ocurrirá algo que cambiará para siempre la vida de la protagonista y sus amigas.

 

Opinión personal

Bueno, bueno…, la enrevesada trama, el lugar donde se desarrolla, el lenguaje que utilizan las protagonistas… no se… no te quedas indiferente, a mi personalmente me encanta. Las novelas de Megan Maxwell  me parecen geniales.
Tengo pendiente un viaje a Escocia después de ver los paisajes de este libro y los que describe en las guerreras Maxwell “Deseo concedido” y “Desde donde se domine la llanura”

 

Música relacionada con  la novela

  • Lady Gaga. Extendió la mano, cogió su iPhone. Estaba apagado. Lo encendió. Se levantó, pulsó el play del equipo de música y la voz de Lady Gaga inundó el pequeño apartamento.
  • Y, ni cortas ni perezosas, Montse y Juana comenzaron a cantar mientras se movían al ritmo de la música. Las criadas las miraban como si estuvieran locas.
    Mojo Picón, Mojo Picón…
    La rica salsa canaria se llama Mojo picón…
  • — ¿Pero de qué canción habláis? — preguntó Fiona a Julia.
    — De la de un compositor que escribe poemas en español, Manzanero. Se llama Esperaré— murmuró Montse.
  • — Pero finooooooooo, aunque creo que la Duval tiene razón. Llevamos un pedal considerable — corroboró Montse— . Estoooo… ¡tengo una idea! ¿Qué os parece si les cantamos La Macarena?
  • Te voy a cantar una, ¡hip!, canción muuuuuuy romántica de un cantante del siglo XX llamado, ¡hip!, Frank Sinatra, «La Voz». La melodía se titula Extraños en la Noche y se baila abrazados, ¿vale?

 

Lugares visitados por los protagonistas

  •  Un día antes, en el castillo de Aberdeen, el enlace entre Sean Roberts y lady Marian Mctouch se había tornado en fatalidad.

  • El día en Londres era gris, lluvioso y oscuro. En España se diría que estaban «cayendo chuzos de punta», pero aquello no desmejoraba el estado de ánimo del grupo de amigas reunido en un bar de lo más chic, en Oxford Street.

  • Pasado un tiempo, un día mirando un documental de historia en la televisión, se quedó sin habla al ver el castillo con el que soñaba. ¡Su castillo! Aquel lugar existía. Era el castillo de Elcho, cercano a la ciudad de Perth, en Escocia.
  • — ¿Cachirulo? — se mofó Montse tocándose el colgante. Desde que se lo había puesto no había podido dejar de acariciarlo— . Ese monumento tendrá un nombre, digo yo… (….)
    — Se llama The Hub. Es uno de los iconos de Edimburgo. Aquí pone que es la sede administrativa del Festival Internacional de la ciudad.
  • — Chicas — interrumpió por fin Julia la broma— , vamos a quitarnos el mal sabor de boca en la fuente esa que nos has comentado, Juana; esa tan antigua que anda por aquí cerquita.
    — ¿La West Bow Well?
  • De pronto, Montse tropezó contra alguien y, para no perder el pie, se agarró a sus amigas. Las tres cayeron a las oscuras aguas del puerto de Leith, debido al impulso.
  • Sin perder tiempo, Fiona organizó la partida. De madrugada, todo el mundo salvo los más mayores y una pequeña guardia que se quedó en el castillo, se encaminó a Huntingtower, que estaba a las afueras de Perth. Llegaron a las tierras de los O’Callahan al caer la noche.
  • Montse y Juana emergieron como dos ninfas de las aguas del lago Tay.
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